Archivar para 18/03/08

Una reflexión desde la base.

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¿DÓNDE VAS ALFONSO XII?  

  Es él titulo de una vieja canción,  donde vas triste de ti, voy en busca de….. que ayer tarde yo perdí, y a nosotros los socialistas de base, federalistas, de izquierda y por que no nacionalistas, representa lo que ahora nos ahoga y nos constriñe de cara a nuestro horizonte, a ese congreso al que estamos avocados en 2008. 

  Nuestra política de pacto y consenso ha hecho que el gobierno de ZP, haya realizado una tarea que nadie, y repito nadie había realizado hasta ahora, ni tan siquiera contando con mayorías absolutas.

  Ahora en  la legislatura que comienza tropezamos como desde antiguo nos ha ocurrido a los socialistas, que tenemos miedo, miedo a llevar a termino aquello por lo que hemos luchado desde el principio, la verdadera renovación, la que con Zapatero ha supuesto el estado del bienestar, la verdadera democracia, y con ese miedo nuestras bases tiemblan como sacudidas por un seismo, se tambalean bajo los ataques furibundos de una derecha rancia y déspota, incluso por nuestros propios compañeros y,  hay que reconocerlo, unos y otros lo hacen muy bien.

 Si solo se tratase de errores, si solo se tratase de miedos, yo estaría conforme, pero hay algo más hondo, mas profundo, algo que a los socialistas de base se nos escapa, ¿Cómo se puede llegar a transigir con la derecha? , ¿Cómo se puede seguir la al parecer una política errática personalista, por encima del partido?  ¿Qué miedo tenemos a desarrollar nuestros propios proyectos políticos?.

Soy un militante de base, las grandes operaciones matemáticas de  las mentes pensantes, que cifran las esperanzas de cambio en simples votos de delegados, se escapan a mi inteligencia, pero en el ámbito de calle,  en los pueblos donde lo que aun  vale es la palabra dada, donde no se piden firmas ante notario, donde todos nos conocemos, donde se pide decir la verdad y cumplir la palabra, es donde se juzga nuestra deriva, nuestro futuro como PSPV. ¿No fue por mentir por lo que perdió el P.P.?.

 Esta segunda cuestión parece infantil pero no lo es, la comparo a la que en discusiones entre compañeros tenemos de ir o no ir a las procesiones religiosas, unos dicen que hay que estar, yo opino que no, y si su creencia es ir que vaya como un ciudadano más, no a lucir el palmito o la vara de mando, somos los representantes de todos y cada uno de los ciudadanos, y todos no están ahí, la mayoría de los que van no creo que tengan la intención de votarnos.

Los socialistas debemos de realizar la política que nos es propia, la de siempre, la que inspiraron Pablo Iglesias, Fernando de los Ríos, Besteiro, Largo Caballero, y tantos y tantos mas, y a parte de tener un gran capitán, como lo es el compañero Zapatero, o como en la comarca con José Luis, debemos de contar con un piloto en la Comunidad que mantenga el timón con pulso firme, sin titubeos ni derrotas a babor o estribor, según nos azote la marejada, si nos tenemos que ir a pique vayámonos,  pero al contrario de lo que ocurrió en Trafalgar,  donde ese Almirante francés nos llevo a la derrota por desoír  primero la orden de Napoleón, luego los sabios consejos de los almirantes españoles, sordera y ceguera de un ser ególatra y a la vez pusilánime, como algún que otro.

  El  Almirante que buscamos no solamente debe de saber obedecer, sino que al contrario que muchos de los que nos han dirigido, deberá de tener la osadía, el valor y la iniciativa con las que cuentan nuestros compañeros, Montilla, Patxi, o Chávez, solamente de esa forma demostraremos que en política hay valores que están por encima del electoralismo de algunos,  que en política todos no somos iguales.  Romualdo Peris Garcia    P.S.P.V.-P.S.O.E.  Vallada 

El abominable Martinez Pujalte, un mal ejemplo para los ciudadanos.

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Artículo de opinión y denuncia:

Tras las elecciones hay quien en el Partido Popular trata de olvidar las últimas 72 horas de la campaña electoral, pero nosotros no vamos a olvidar algunas indignidades. El, ahora diputado murciano Martínez Pujalte, apenas unas horas antes de que ETA asesinara a un militante socialista en Mondragón, dijo que sabía los nombres de miembros del PSOE que a pocos días de las elecciones ’seguían negociando con ETA’. Este ‘friki’ de la política nacional, ahora, tiene que dar esos nombres, tiene que decirlos, tiene que demostrar sus acusaciones. Si ha mentido debería ser la Fiscalía General del Estado la que de inmediato
iniciara actuaciones contra él.Pujalte, quien tiene a gala haber sido el primer diputado expulsado del Congreso por su comportamiento, debe saber que cada día le vamos a recordar esa mentira que,  desgraciadamente, va a estar unida con el asesinato de un obrero en el País Vasco.

¿El Gobierno seguía negociando?, ¿Que él sabía los nombres de quienes estaban negociando?, pues ahora tiene que demostrarlo, si alberga un mínimo de decencia política, algo que personalmente yo no le presupongo, Martínez Pujalte tiene que hablar o irse de la política y seguramente hacer en los próximos ejercicios espirituales de la Obra un acto de contricción y penitencia muy severo, además de pedir perdón en público, no al PSOE, sino a los españoles, a los ciudadanos.

Este individuo que jaleaba las ‘cagadas mentales’ de Zaplana en la Comisión del 11-M, si no demuestra con datos y pruebas lo que ha dicho, debería ser apartado de la política por el propio Partido Popular. Si lo hiciera, ante miles de personas, el PP ganaría en credibilidad y en reconocimiento, hasta por sus adversarios políticos. Si Martínez Pujalte no demuestra sus acusaciones tendrá que ser señalado a diario como un político mentiroso y su partido como cómplice de una indignidad.

Va siendo hora de que determinados políticos abandonen la idea de que vale todo con tal de arañar unos votos, da igual que sea en Murcia o en Palencia. Mentir en cuestiones de terrorismo, hacer demagogia, no sólo es una indignidad, sino que debería estar tipificado en el Código Penal.

¿Es verdad que Martínez Pujalte es del Opus Dei?, pues debería ser el católico y el cristianísimo Opus quien le pidiera que dijera a los españoles los nombres y si no, que presentara su dimisión. ¿Tendría -Martínez Pujalte- el coraje y la hombría de decir esos nombres delante de la familia de la última víctima de ETA? ¿Tendría Martínez Pujalte la vergüenza política de decírselo a la cara?. Me temo que no. Ni tendría el coraje, ni la hombría necesarias, simplemente, porque la premisa inicial es una falsedad. Ni había negociaciones a pocas horas de las elecciones y, por ende, no sabe ningún nombre.

Venga, señor Diputado: díganos la verdad, diga la verdad, acuse con sus palabras a quienes según usted estaban negociando con los terroristas. ¡Dígalo!

(www.vegamediapress.com, 10/03/0 8)